Tras una puerta cerrada

—¡Por fin!

El anciano exclamó, levantando las manos al cielo. Los portadores, fornidos árabes de piel tostada, extremadamente supersticiosos, dieron un paso atrás, alejándose de la losa de piedra de la puerta, que se deslizaba suavemente con un leve susurro de piedra contra piedra.

Thomas Joyce, traductor venido a menos, entrado en kilos y totalmente bañado en sudor maldijo su suerte y se preguntó qué demonios hacía allí antes de tranquilizar a los portadores en su lengua. Lo consiguió sólo en parte, pues aunque accedieron a aguardarlos allí fuera, se negaron en redondo a entrar en aquel templo perdido. Miró al anciano. Continue reading “Tras una puerta cerrada”

Extrañas desapariciones

A las afueras de un pequeño pueblo vivía, en una vieja cabaña, una joven llamada Nerina, que pasaba sus días recogiendo plantas. Preparaba todo tipo de medicinas naturales para curar a la gente. Todo transcurría tranquilamente, hasta que un día en el pueblo empezaron a desaparecer varios habitantes sin dejar rastro. Nerina se acercó al pueblo para decirles a todos, que hacia dos días atrás había visto en el bosque mientras recogía algunas plantas a unos seres extraños, justo cuando habían desaparecido varios habitantes, que seguramente ellos, eran los que se llevaban a la gente, pero la gente del pueblo no la creyó, diciéndole que era una loca. Continue reading “Extrañas desapariciones”

Las cartas de Elisa

En una modesta casa a las afueras de la ciudad más cercana había una vieja puerta de madera de color verde. Tenía un precioso pomo de forma redondeada que imitaba a un diamante. La vieja puerta estaba entreabierta, y daba al exterior. Podía verse parte de una enredadera. Por la puerta entraba un rayo de claridad del exterior. Se escucharon unos pasos que se dirigían hacia la puerta.

Era una joven llamada Elisa, de unos veinte años, que se disponía a salir por aquella puerta. Salió por la vieja puerta que daba a un maravilloso jardín. En el jardín se encontró con su madre, que regaba las flores y macetas que tenía plantadas en él.
Elisa se acercó a su madre y Continue reading “Las cartas de Elisa”

Luchando por una idea

Era un día de esos de otoño en los que a uno le apetece dar un paseo agradable. Mientras Pedro paseaba por una de las calles principales de su ciudad, se fijó que un local de uno de los edificios estaba en alquiler. De pronto a Pedro le salto la idea de alquilarlo para abrir su propio restaurante. Lo estuvo pensando mucho hasta que tomó una decisión, finalmente llamó al dueño del edificio. Quedaron un día, el dueño le enseñó el local, hablaron largamente acordaron las condiciones del alquiler, al final pedro había conseguido alquilar el local que quería. Pedro había estudiado restauración y hostelería, le gustaba trabajar en ese sector, siempre había soñado con abrir su propio restaurante.

Pedro trabajó mucho hasta poder abrir su restaurante. Hizo una gran fiesta para la inauguración. Continue reading “Luchando por una idea”

Doce gaviotas

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Todo empezó cuando escuché ese revoloteo en el alfeizar de mi ventana.

Me levanté de la silla del escritorio acercándome a ella. Vi como allí estaba posada una gaviota que picoteaba el cristal. Abrí la ventana para echarla, se asustó y salió volando. Me quedé mirando como se marchaba y después cerré la ventana, dirigiéndome hacia la cocina para prepararme un té. Cuando estuvo hecho, me lo tomé tranquilamente junto con unas galletas de canela.

De repente se oyó un ruido tremendo en la ventana donde antes estaba aquel pájaro, como si algo muy grande quisiera entrar a través de los cristales. Me encaminé a ver qué era ese ruido, al llegar no pude evitar asombrarme por lo que vi. En el alfeizar de la ventana estaban posadas tres gaviotas que picoteaban los cristales. Intenté que se asustaran pero no hubo manera de que se largaran. Finalmente lo conseguí, se marcharon rápidamente. Continue reading “Doce gaviotas”